Cómo enfrentar la muerte
19 nov 2007
¿Cómo vivir para siempre?. En las necrológicas de los periódicos se usa mucho la cita Juan 11:25 "El que Cree en mi aunque esté muerto vivirá" y "Todo aquel que vive y cree en mi no morirá eternamente". ¡Señores! el tiquete para ir al cielo se recibe en vida; me gustaría que muchos religiosos entendieran esto, pues nos ahorraríamos muchos rituales que se hacen después que la persona ha muerto; puesto que la eternidad se arregla únicamente estando vivos; reciba hoy su boleto en vida para vivir eternamente. Cómo se recibe? Creyendo en nuestro Señor Jesucristo, para creer se tiene que estar despierto, consiente, se tiene que sentir con el corazón, creer no es una opción es una realidad, es una certeza, y ese boleto se recibe ahora y es gratis. Y es gancho del diablo, de que cuando muramos podemos arreglar nuestro estado eternal es una perfecta farsa y engaño de Satanás. Si Usted quiere vivir eternamente tiene que creer en Cristo hoy que tiene la capacidad de decisión. Siempre escuchamos decir que el cielo es un negocio de los Pastores, que andan diciendo por allí que con sólo decir una oracioncita usted va al cielo. Pero si usted dice de corazón creyendo a Jesús, "yo te recibo como mi Salvador"; su fe ha cambiado ya su destino, tiene el boleto en la bolsa, pero tiene que ser ahora, después no es posible; algunos pueden cometer el pecado imperdonable, venir a la iglesia, escuchar por la Radio o ver por la Televisión, usted piensa que la sala de su casa es la iglesia y el diablo se encarga de decirle que para que vas a ir, si ni parqueo hay, siempre esta lleno, no se puede caminar, no vayas, allí quédate: diariamente mucha gente me dice "Yo le veo pastor en la Televisión", tiene que tener cuidado porque hay gente que se cree que porque ve, que porque escucha, ya son salvos, no señor, usted tiene que recibir a Jesús en su corazón. Nadie puede ser salvo sin haberle recibido, usted no puede decir "Yo ya tengo la salvación en mi bolsa", sólo porque anda una crucita colgando en su cuello. Mi amigo, recuerdo que todos no nos quedaremos en el sepulcro, allí descansarán únicamente nuestros restos mortales; ¿Pero qué pasará con los restos inmortales, su alma, su espíritu?. Jesús es un segundo doble para esta vida, y para la vida eterna. ¿Sabía usted que hay muertos que son sordos y hay muertos que oyen? en Juan 5:25 dice: "De cierto, de cierto, os digo; viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán". En los evangélicos existe un gran problema de fe, todos hablan de ser salvos pero nadie se quiere morir para ir al cielo; esto significa que no hemos creído verdaderamente en la vida eterna que Cristo ofrece; pues el apóstol Pablo dice "Para mi vivir es Cristo y morir es ganancia". A la pregunta ¿Está usted preparado para morir? ¿Qué contestaría usted?: Que tiene un espacio en el cementerio, o que adquirió un seguro de vida; o a lo mejor ha acumulado una buena cantidad de dinero; todavía queda mi pregunta sin contestar, pues esas respuestas son para sus herederos, no para la eternidad, la eternidad no es un tema religioso, debería ser el tema más importante para la humanidad, estamos muy preocupados salvando el planeta tierra y nadie se está preocupando por como pasará la eternidad; es un tema bloqueado por el materialismo y los afanes de esta vida; Jesús dice: "de que le sirve al hombre si ganare todo el oro del mundo si pierde su alma"; personas ateas, creyentes en Cristo, y otros; son enterrados con ritos religiosos, por los que han quedado, quieren hacer algo por sus muertos, pero para ese entonces ya es demasiado tarde; la eternidad es un destino cuyo boleto se adquiere en vida a través de la persona de Jesucristo; y nadie puede abordar el vuelo si no es por la escalinata de la muerte.
Por favor desista de prepararse para su vejez, lo cual es extremadamente correcto, pero lo más importante en tu vida es prepararte para la eternidad, pues si la muerte es inevitable, lo es también la eternidad. Acepta a Jesucristo en tu corazón; El dice: " El que tiene al Hijo, tiene al Padre y yo le daré vida eterna". La muerte sorprende a muchos diariamente; los únicos que no son sorprendidos son aquellos que están preparados.
Manual "Mujeres en la Biblia"
17 nov 2007
Las Mujeres:
Un Perfil Bíblico
HARVESTIME INTERNATIONAL INSTITUTE
CONTENIDO
Cómo Usar Este Manual, 3
Sugerencias Para Estudio En Grupo, 3
Introducción, 5
Objetivos, 5
1. Al Principio, 7
2. La Caída De La Mujer, 12
3. Mujeres Extrañas y Virtuosas, 22
4. El Libro De Rut, 33
5. El Libro De Ester, 43
6. La Relación De Jesús Con Las Mujeres, 51
7. El Ministerio De Jesús A Las Mujeres, 58
8. Las Mujeres En El Libro De Hechos, 66
9. Las Mujeres En Las Epístolas: Ministerios Específicos, 72
10. Las Mujeres En Las Epístolas: Posiciones En La Iglesia, 77
11. Las Mujeres En Las Epístolas: Instrucciones Especializadas, 88
12. Su Lugar En El Ministerio, 99
13. Desafíos Y Distinciones, 114
14. El Ministerio A Las Mujeres, 123
15. Todas Las Mujeres De La Biblia, 134
Las Respuestas A La Sección “Prueba Personal”, 143
http://www.zshare.net/download/381405333bc50a/
http://www.cristianostube.com/subelo...hp?file=130746
PECADO ¿SEPARACION?
15 nov 2007
Definir el pecado como 'separación' equivale a definir un elefante como 'cuatro patas y un rabo', olvidando que es un animal, olvidando su tamaño, sus colmillos y su trompa, por ejemplo. Es tomar uno de los aspectos del pecado y elevarlo a la categoría de esencia. La relación rota es sólo una faceta. ¿Cuál es la esencia del pecado?
El hombre, al rebelarse contra Dios, pierde los beneficios (la vida!) que obtenía de su relación con Él. Se trata del aspecto "egocéntrico" que tiene que ver con el interés del hombre. Pero la ley fundamental del universo del que Dios es Creador no es la ley de la supervivencia, sino la ley del amor. Lo esencial, lo que define al pecado, no es lo que el hombre pierde, sino lo que significa en sí mismo el pecado, de cara a Dios. El salmista lo comprendió: después de haber matado, y de haber adulterado (ofensas aparentemente contra el hombre, contra la segunda tabla de la ley), se confesó diciendo a Dios: "Contra ti, contra ti solo he pecado" (Sal. 51:4). Nos separamos DE (de algo o de alguien), pero pecamos CONTRA. No pecamos DE Dios, sino CONTRA Dios. "Contra ti pecamos... contra él pecamos..." (Dan. 9:8, 11, Gén. 39:9, etc). La esencia del pecado es lo que representa en relación con el principio fundamental del gobierno de Dios y de su carácter, que es el amor. La ley no es más que una expresión de ese principio de su carácter y esencia, y el pecado es rebelión, traición contra esa ley de amor, y por lo tanto, contra Dios.
Pinchar una rueda del automóvil puede causar un accidente. También es cierto que un accidente puede causar el pinchazo de una rueda. Sin embargo, un accidente no es en esencia el pinchazo de una rueda, y pinchar una rueda no es en esencia lo que entendemos por un accidente. El ejemplo es por demás simplista, pero ayuda a distinguir entre el hecho fundamental, y lo que lo acompaña.
El perder la relación con Dios lleva ciertamente al pecado (Juan 15:5). El pecado causa una rotura de la relación con Dios (Isa. 59:2), pero pecado es mucho más que simplemente una relación rota. Un Dios de amor y de justicia nunca permitiría que el destino del pecador impenitente fuese sufrir los efectos del "fuego eterno" por un delito tal como una simple relación rota, y el pecador impenitente tendrá que responder finalmente por algo mucho más grave que una separación. El fuego que se encenderá dentro de sí cuando tenga que enfrentar su propia culpa, no lo será por haberse "separado", sino por haberse rebelado activamente contra Dios al despreciar y rechazar su amor y misericordia. El concepto de relación rota trae a nuestra mente lo que perdemos como consecuencia del pecado, pero no la maldad intrínseca del pecado. No nos saca de nuestro pequeño círculo egocéntrico.
Hay relación rota en el pecado, desde luego, pero hay mucho más. Si me separo de mi amigo, ahí hay una relación rota. Pero si lo que hago es asesinar a mi amigo, entonces eso es mucho más que una relación rota ¿no es así? Pues eso es exactamente lo que Dios nos dice que es el pecado. Hay rotura de relación en el pecado, pero el pecado no ES esencialmente rotura de relación. Es mucho más que eso, lo mismo que el asesinato implica separación, pero es mucho más que eso. A la luz del Calvario se comprende mejor lo que significa el pecado, cada pecado nuestro. En el Calvario se ve mucho más que separación. Se ve iniquidad, se ve odio mortal, puestos en contraste con el amor infinito. Caín no se separó simplemente de Abel, sino que lo asesinó.
El pecado es locura en la cabeza y odio en el corazón, el pecado es asesinato, es rebelión contra Dios. Y la rebelión es un acto o actitud. No necesariamente un acto externo, visible. Pensemos en cómo se originó el pecado (Lucifer). Eso que a algunos les parece una relación rota, Cristo dijo que es homicidio. "[vuestro padre el diablo]... homicida ha sido desde el principio" (Juan 8:44). ¿A quién mató Lucifer "al principio"? Aparentemente a nadie; pero sí: en su corazón mató a Cristo. El acto visible queda expuesto en el Calvario, pero Jesús nos dice que "desde el principio" era ya homicida. Eso es el pecado. "Cualquiera que aborrece a su hermano, es homicida" (1 Juan 3:5). El pecado es transgresión de la ley que dice "Amarás al Señor tu Dios sobre todas las cosas... y a tu prójimo como a ti mismo". (1 Juan 3:4). Un pensamiento, una intención, un deseo acariciado, están ahí incluidos. Es interesante que Pablo, en Romanos 7:7, eligió el mandamiento que dice "no codiciarás" (el décimo), para ilustrar cómo se sintió condenado por la ley. ¿Cuál es el acto de codiciar, sino un acto puramente mental? Y es que la ley es tan espiritual, abarcante e inmutable como su Autor.
"La ley de Dios llega hasta los sentimientos y los motivos, tanto como a los actos externos. Revela los secretos del corazón proyectando luz sobre cosas que antes estaban sepultadas en tinieblas. Dios conoce cada pensamiento, cada propósito, cada plan, cada motivo. Los libros del cielo registran los pecados que se hubieran cometido si hubiese habido oportunidad. Dios traerá a juicio toda obra, con toda cosa encubierta. Con su ley mide el carácter de cada hombre" (V CBA 1061).
Está de moda importar de las iglesias populares ciertos conceptos. El mundo protestante cree, en general, que la ley está "clavada en el madero". No comprende la fe, tampoco comprende la ley. Le tiene particular alergia. Divorcia el Dios del Antiguo Testamento del Dios del Nuevo. Repudia el Antiguo Testamento y concibe la religión de Cristo como otra religión distinta y exclusiva del Nuevo Testamento. No comprende la espiritualidad de la ley. La ve solamente en la letra; ve órdenes, no promesas; ve en ella un código ya abolido, destinado a regular temporalmente la conducta externa de los judíos. No la ve como la expresión del carácter de amor de Dios. ¿Cómo podría aceptar la definición bíblica del pecado como "transgresión de la ley", siendo que cree que la ley está abolida? Tuvo necesidad de inventar alguna otra cosa.
Pero "el pecador, al ser exhortado a abandonar sus pecados, tiene derecho a preguntar: ¿Qué es pecado? Los que respetan la ley de Dios, pueden responder: Pecado es la transgresión de la ley" (Mensajes Selectos, vol. I, p. 269).
Definir el pecado en términos de separación es bíblicamente inconsistente. Pablo dijo: "Yo no conocí el pecado sino por la ley" (Rom. 7:7). No nos es dado conocer el pecado de otra forma. Se lo conoce por la ley, no por un metro ni por otro sistema de medida de distancias o separaciones.
El concepto de pecado es de importancia capital, pues es del pecado de lo que Cristo nos salva (Sal. 130:8; Mat. 1:21). El cristianismo popular no comprende eso, y cree que Cristo nos salva solamente del infierno, de la condenación que deriva del pecado. Eso, a la luz de la Biblia es absurdo, pues no es Dios quien nos condenaba, sino que quien nos condena es precisamente el pecado (Rom. 6:23; 1 Cor. 15:56). No nos separa la separación. Lo que nos separa de Dios es el pecado, la enemistad y rebelión del corazón natural CONTRA Dios, "por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios...." (Rom. 8:7). En el Calvario, Cristo "fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados... por la rebelión de mi pueblo fue herido". En la Biblia hay muchos paralelismos que ilustran el significado de "pecado". Por ejemplo, Lev. 16:16: "inmundicia... rebelión... pecado"; vers. 21: "iniquidades... rebeliones... pecados"; Sal. 51:1-4: "rebeliones... maldad... pecado..."; Eze. 18:21,22,24,26 etc). La Biblia es muy clara al respecto. También lo es E. White:
"La única definición que encontramos en la Biblia para el pecado es que ‘pecado es infracción de la ley’ (1 Juan 3:4)" (Mensajes Selectos, vol. I, p. 376).
"La única definición del pecado es la que da la Palabra de Dios: ‘El pecado es transgresión de la ley’; es la manifestación exterior de un principio en pugna con la gran ley de amor que es el fundamento del gobierno divino" (El Conflicto de los siglos, p. 547).
"Un destino terrible aguarda al pecador, y por lo tanto es necesario que sepamos qué es el pecado, a fin de que podamos escapar de su poder. Juan dice: ‘Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley’ (1 Juan 3:4). Aquí tenemos la verdadera definición de pecado; es ‘infracción de la ley’. Cuán a menudo el pecador es instado a abandonar sus pecados y acudir a Jesús; pero, el mensajero que debería conducirlo a Cristo ¿le ha señalado claramente el camino? ¿Le ha señalado claramente el hecho de que ‘el pecado es infracción de la ley’, y de que debe arrepentirse y dejar de quebrantar los mandamientos de Dios?" (Fe y obras, p. 121).
E. White insistió en que la confesión ha de tener un carácter específico, refiriéndose a pecados concretos. ¿Qué sentido tendrían sus advertencias si los pecados no son actos, sino un estado de relación rota? Confesar y arrepentirse por una relación rota es algo totalmente inespecífico, y lo opuesto a arrepentirse por "pecados concretos".
La tendencia actual es a utilizar la palabra relación como una panacea. Pero no lo es. La Biblia nos habla ciertamente de comunión. La comunión con Dios, la comunión con Cristo, con el Espíritu Santo, con los hermanos, etc. Una relación puede ser buena o mala. Hay que calificarla. Puede ser una relación de fe, una relación de obediencia; pero puede ser también una relación próxima... estrecha... prolongada en el tiempo... caracterizada por el diálogo más o menos continuado... como la relación que sostuvo Judas con Jesús. La relación no fue la panacea para Judas, aunque Cristo le llamó "amigo". Pero Judas cedió a los clamores de la carne, y "la intención de la carne es muerte... es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede" (Rom. 8:6 y 7). El pecado de Judas ilustra la naturaleza de todos los pecados. No se trataba sólo de una relación rota, sino de la perversa relación que guarda un asesino con su víctima. Es algo que el israelita comprendía bien, cuando llevaba su cordero y recibía de manos del sacerdote un cuchillo para degollarlo personalmente. Debemos odiar el pecado, no porque nos separa de Dios, sino porque degolla al Cordero. En cada uno de los que nos parecen pequeños y disculpables pecados, estamos clamando: "¡Crucifícale!"
En Isaías 58:2 leemos sobre un pueblo que está confiado por su "relación" con Dios: "Me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese obrado justicia... pregúntanme derechos de justicia, y quieren acercarse a Dios". Sin embargo, la severa reprensión de Dios (vers. 1), dice: Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su REBELIÓN, y a la casa de Jacob su PECADO".
"Adán y Eva se convencieron de que de un acto tan ínfimo como el de comer la fruta prohibida no podrían resultar consecuencias tan terribles como las que Dios había anunciado. Pero ese acto pequeño era una transgresión de la ley santa e inmutable de Dios y separó de éste al hombre y abrió las compuertas por las cuales se volcaron sobre nuestro mundo la muerte y desgracias innumerables: y como consecuencia de la desobediencia del hombre, siglo tras siglo ha subido de nuestra tierra un continuo lamento de aflicción y a una la creación gime bajo la carga terrible del dolor. El cielo mismo ha sentido los efectos de la rebelión del hombre contra Dios. El Calvario se destaca como un recuerdo del sacrificio asombroso que se requirió para expiar la transgresión de la ley divina. No consideremos, pues, el pecado como cosa trivial" (El Camino a Cristo, p. 33).
dicografia completa de Jesus Adrian Romero
12 nov 2007
Renuevo Espiritual (1990)
1. Santo
2. Renuevo Espiritual
3. Ayúdame4. Enseña Tu Luz
5. Es Tiempo de amar
6. Déjame
7. Te invito a cantar
8. Porque digno eres
9. Digno10. Tu pisadas
Unidos Por La Cruz (1996)
1. Santo
2. Renuevo Espiritual
3. Ayúdame
4. Enseña Tu Luz
5. Es Tiempo de amar
6. Déjame
7. Te invito a cantar
8. Porque digno eres
9. Digno
10. Tu pisadas
Cerca De Tí (1998)
1. Aleluya
2. Gloria Reino y poder
3. Como Búfalo
4. Soy nueva criatura
5. Bajo sus Pies
6. Con voz de mando
7. Que seria de Mi
8. Esperar en Ti
9. Cerca de Ti
10. Tal como soy
11. Jesús es El Señor
Con Manos Vacías (2000)
1. Soy Libre de Aflicción
2. Libertad
3. Soy una Saeta
4. Abba padre
5. En El estoy Seguro
6. No hay argumento
7. Me has atraído Jesús
8. Con Manos Vacías
9. Envíame a Mi
10. Rebosa Mi corazón
11. Mi Jesús mi amado
12. Toda gloria y majestad
A Sus Pies En Vivo (2002)
1. Este es el día
2. Cantad alegres
3. Mi vida te daré
4. El monte del Señor
5. Manda Señor
6. Pan de vida
7. A sus Pies
8. Prefiero a Cristo
9. Este día especial
10. El jardín
11. No merecía tanto amor
12. Buscando Refugio
Te Daré Lo Mejor (2004)
1. Alzad oh puertas
2. Te daré lo mejor
3. Tu nos creaste
4. No a nosotros
5. Quiero entender
6. Con brazo fuerte
7. Celebraré tu amor
8. Te vengo a bendecir
9. De tal manera
10. Abre los cielos
11. Un destello de tu gloria
12. Tú estas aquí
Unplugged (2005)Disco Uno
1. Este es el día
2. Cantad alegres
3. Mi vida te daré
4. El monte del Señor
5. Manda Señor
6. Pan de vida
7. A sus Pies
8. Prefiero a Cristo
8. Prefiero a Cristo
9. Este día especial
10. El jardín
11. No merecía tanto amor
Disco Dos
1. A sus Pies
2. Con Manos Vacías
3. Ven Te Necesito ( Dueto con Lilly Goodman)
4. Buscando Refugio
5. No Merecía Tanto Amor
6. Tu Has Sido Fiel(Dueto con Pecos Romero)
7. Bienaventurado
8. Gloria Reino y Poder
El Aire De Tu Casa (2006)
1.El Aire de tu casa
2.Mi universo
3.Esperame
4.Aqui estoy
5.No es como yo
6.Mi corazon te canta
7.Te veo
8.Mi herencia
9.Me dice que me ama
10.Es por tu gracia
11.De ti dependo
12.Pegao a ti
Juntar las Manos
Futbolista brasileño Ze Roberto: Mi fuerza es Jesús
5 nov 2007
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Este tipo de personas, en cierto punto es la que fomenta o logra acceder mas facil a la motivacion de niños y jovenes, logra mostrarnos que los cristianos, no solo son personas desconocidas para el mundo, ya que en realidad varios deportistas, artistas, musicos, etc, son reconocidos mundialmente, y asi mismo dan a conocer lo que es su verdaddera fuerza y el motivo de su fe y su exito.
José Roberto da Silva Junior, más conocido como Zé Roberto y quien actualmente juega de mediocampista en Bayern Munich habló sobre la importancia de la fe en su vida “Antes yo no tenía la paz que tengo en mi casa hoy, teníamos muchos problemas en mi casa, mi padre siempre venía del trabajo bebido y se peleaba con mi madre y nosotros éramos pequeños, siempre tenía miedo y ahora noto la diferencia de tener un Dios en casa y no tenerlo, antes no teníamos a Dios en la familia cuidando de nosotros, hoy si lo tenemos porque yo tengo a Dios en mi corazón y mi mujer también, y eso es la cosa más importante que podremos enseñar a nuestro hijo y también para su futuro” indicó.
Ze Roberto, ¿qué significado tiene para usted la Iglesia?
Como edificación ningún significado, pero como el sitio en el cual entro en contacto con el mensaje del Señor uno muy importante. Yo profeso la confesión evangélica y considero los textos de la Biblia como el principal alimento para mi espíritu, de ellos recibo la motivación para vivir y convertirme día a día en una mejor persona.
¿Fue siempre así?
Sí y no. Mi madre fue la encargada de inculcarnos ese amor, con ella fuimos cada semana todos los miembros de mi familia a la iglesia en Brasil pero la verdad fue aquí, en Alemania, donde esa relación con Dios adquirió en mi vida la importancia que hoy tiene.
¿Por qué en Alemania?
Cuando llegamos aquí por primera vez el choque fue duro, nuestra vida se llenó de dificultades y problemas que son normales para quienes vienen de afuera: el frío, el idioma, la soledad. Yo estaba muy triste, no deprimido pero tampoco lejos de estarlo, nuestra adaptación resultó ser más difícil de lo que esperábamos; mucha gente en la situación en la que en aquel entonces nos encontrábamos mi esposa y yo se refugia en el alcohol o las drogas. Yo tuve la fortuna y el buen juicio de acordarme de mi madre, de lo que me había enseñado, y lo que hicimos fue acercarnos a la iglesia más cercana a nuestra casa, allí nos presentamos y desde entonces es nuestra vida mucho más bella, agradable, con mucho más sentido. Esa decisión sanó nuestra tristeza.
¿En la iglesia lo recibieron con los brazos abiertos?
Sí, aunque muchos miembros estaban sorprendidos, un poco recelosos también porque yo era ya un futbolista conocido, que a su juicio lo tenía todo para ser feliz, alguien que no necesita urgentemente el apoyo de la fe.
¿Cómo logro convencerlos de lo contrario?
Citando el Evangelio según San Mateo, Capítulo 16, versículo 26: “¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo y perder su alma? ¿Qué recompensa tendrá el hombre por su alma?”.
¿Existen otros futbolistas que han tenido que afrontar algo similar?
No sólo futbolistas, hay mucha gente que se encuentra en situaciones parecidas. Yo he hablado al respecto con Sebastián Deisler, Roque Santa Cruz y Paolo Guerrero, todos ellos estuvieron conmigo en la iglesia para darse una mejor idea de lo que ella significa.
En el Bayern Munich hay jugadores de diversas creencias, ¿se discute al interior del club el tema de la religión?
No, nuestra fe no es tema de discusión en el camerino o en los entrenamientos. Cada uno de nosotros profesa un gran respeto por el otro, la religión hace parte de nuestra intimidad, nadie está en el equipo para evangelizar a los compañeros a pesar de que para algunos de nosotros tampoco es un secreto que creencia tenemos.
¿El fútbol y la fe son dos temas absolutamente separados?
Si, aunque yo a veces firmo mis autógrafos con mi nombre y abajo añado “mi fuerza es Jesús”.
Como se sabe Zé Roberto debutó en 1994 en el club Portuguesa, donde estuvo hasta el año 1997 cuando fue transferido al Real Madrid, donde estuvo por un corto período, regresando a Brasil al club Flamengo en 1998.
Ese mismo año fue transferido al Bayer Leverkusen, club en el que permaneció hasta el 2002 cuando pasó a formar parte del Bayern, donde demostró sus talentos como volante zurdo. Sin embargo, en 2006 renunció al equipo y criticó su estilo de juego, prediciendo problemas a futuro si no se realizaban cambios urgentes en éste.
Zé Roberto jugó desde junio de 2006 hasta fines de mayo de 2007 en el Santos de Brasil, club con el que consiguió el Campeonato Paulista de ese año. Recientemente fue vuelto a contratar por el Bayer de Munich y desde donde abrió su corazón para DW-WORLD y dar el testimonio de su vida.
Visto en: Univesro Cristiano.com

